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jueves, 14 de mayo de 2015

YO quiero que TU cambies

Hoy me he encontrado un párrafo  de un libro (Melody Beattie)  que me ha parecido muy revelador: tiene que ver con el control, con querer que la persona que tenemos enfrente cambie.
“A fin de cuentas las personas hacen lo que quieren hacer. Se sienten como se quieren sentir (o como se están sintiendo); piensan lo que quieren pensar; hacen las cosas que creen que necesitan hacer; y cambiarán sólo cuando estén listos para cambiar. No importa si ellos no tienen la razón y nosotros sí. No importa que se estén lastimando a sí mismos. No importa que nosotros podríamos ayudarles si tan sólo nos escucharan y cooperaran con nosotros. ¡NO IMPORTA!¡NO IMPORTA!¡NO IMPORTA! ¡NO IMPORTA!
No podemos cambiar a las personas. Cualquier intento de controlarlas es un engaño y una ilusión. Se resistirán a nuestros esfuerzos o redoblarán los suyos para probar que no podemos controlarlas. Podrán adaptarse temporalmente a nuestras demandas, pero cuando nos demos la vuelta regresarán a su estado natural. Y aún más, la gente nos castigara por obligarla a hacer algo que no quiere, o a ser como no quiere ser.
Ningún control será suficiente para efectuar un cambio permanente o deseable en otra persona. A veces podremos hacer cosas que aumenten la probabilidad de que la gente quiera cambiar, pero ni aun eso podemos garantizar o controlar.”

Esto es una gran verdad, la mayoría de las veces muy difícil de aceptar, sobretodo cuando pensamos que si esa persona a la que queremos nos hiciera caso le iría mucho mejor, pero el bienestar del otro no depende de ti. Tu solo puedes cambiarte a ti misma. No puedes cambiar a otro que quizá ni siquiera quiera cambiar. 
No es que las personas no puedan cambiar, sino que lo hacen cuando ellas quieren, cuando están preparadas y es su momento.


Además detrás de querer controlar a los demás, quizá haya algo de querer escapar de nuestros problemas, mientras me ocupo de cambiarte a ti, no estoy pendiente de lo que me tengo que trabajar yo. 

Te propongo que te observes a ver si esto te pasa a ti.

lunes, 23 de febrero de 2015

Mi reflexión sobre 50 sombras de grey



Me he leído los libros y el viernes fui a ver la película; ahora quiero exponer lo que veo desde el punto de vista psicológico. Sé que algunos estaréis a favor y otros en contra de mi opinión, o que quizás penséis que soy una exagerada; pero ya no es solo mi opinión,  es que se han hecho estudios que demuestran que “50 sombras de Grey” favorece la violencia de género y las relaciones toxicas. Y no me voy a centrar en el tema de BDSM, ya que creo que lo más preocupante de la película no viene solo por ahí, sino que el problema está en el tipo de relación. Una relación muy tóxica que se presenta como normal e incluso a la que se trata como una relación romántica muy bonita y fabulosa. Pero es que esa relación no es un romance, es una relación dañina y enferma, que está plagada de manipulación y abusos tanto físicos como psicológicos.

Me explico:

Se está dando una imagen en la que para conseguir al hombre tienes que ceder antes sus deseos. No entro en preferencias sexuales; es bueno experimentar sexualmente si es lo que los dos deseáis (siempre desde un consentimiento verdadero y dentro de una relación sana),  que cada uno experimente lo que considere. Pero creo que Anastasia no elije libremente, es su primera relación sexual, es una chica inmadura, ingenua, es la típica chica responsable , que se enamora de un hombre guapo, culto, multimillonario, intimidante y con problemas que cree que ella puede solucionar. Esta alucinada de que un hombre así se haya fijado en ella. Es decir, es una mujer que se enamora de alguien que sabe que le va ha hacer daño, (y no hablo de daño físico) y esto lo relaciono con anteriores post en  los que hablo de cómo muchas mujeres se aburren con hombres buenos y se sienten vivas en relaciones tumultuosas como ésta.

El tema de este tipo de relaciones sexuales me preocupa por los jóvenes que lo ven y se les pueda ir de las manos. Que dos adultos conscientes practiquen BDSM vale, pero que las/los quinceañeras/os hagan este tipo de práctica me parece realmente peligroso, tanto física como psicológicamente y esta película fomenta que se prueben estas cosas.

Anastasia se piensa que con su amor va a conseguir sanar a Christian y que, a su vez, Christian va a cambiar por ella, que se va a abrir y dejar ver sus heridas gracias a su amor. Esto es algo que vemos constantemente en la sociedad y en los cuentos de hadas; desde pequeños nos meten esta idea en la cabeza. De manera inconsciente quien más y quien menos actúa movida por este impulso. De hecho esta saga es un cuento de hadas erótico, una bestia que encuentra una bella y gracias a sus cuidados, sus sermones, su generosidad y su amor, poco a poco se va despojando de su coraza para dejar ver al príncipe que lleva dentro… y vivieron felices y comieron perdices.

Si analizamos a los protagonista un poco vemos: 

Resultado de imagen de 50 sombras de greyChristian es un niño muy dañado en su más tierna infancia, tiene un trauma persistente y problemas con la intimidad asociados con las experiencias de maltrato, no conoce el amor sin el dolor, no sabe relacionarse de otra manera,  tiene tendencia a evitar la intimidad emocional. Tiene pocas amistades y no tiene cercanía con su familia adoptiva; Christian se concentra únicamente en su relación con Anastasia.
Entiendo, como muchas me comentáis, el enfado que os genera que Anastasia consienta a lo que Christian le pide; pensáis que en realidad la culpa es suya por no irse corriendo y huir de esa relación. Por desgracia en la vida real esto sucede con mucha frecuencia.
Anastasia tiene una madre que ha cambiado bastante de pareja, por lo que ella ha tenido de múltiples padres, su padre biologico muere, y aunque tiene a la primera pareja de su madre como si fuera su padre, podemos sugerir una disrupción en su vida temprana que puede contribuir a complicaciones en la intimidad.
Christian desea cercanía física, pero le da pánico una cercanía emocional. Por eso solo accede a la cercanía con sus condiciones extremadamente rígidas; los cambios de humor de Christian son inesperados y desea el control absoluto de Anastasia bajo la apariencia de prácticas BDSM.
Anastasia busca una conexión emocional más profunda con Christian de la que realmente experimenta en la relación: ella desea una relación “normal”, refiriéndose a una que “no necesite un contrato de 10 páginas y mosquetones en el techo”.

Por todas estas cosas no me gustan las ideas que trasmite la película. Que a las mujeres nos gustan hombres fuertes que sepan dar órdenes y a los hombres, mujeres sumisas… lo cuestiono. Yo prefiero una persona que me entienda, me valore, me comprenda y me respete, que lleguemos a acuerdos comunes. Cualquier persona psicológicamente estable pienso que preferirá eso, y si no es así entiendo que necesita ayuda terapéutica. Lo mismo pasa con los hombres; cierto es que muchos quieren una mujer sumisa, pero un hombre sano emocionalmente querrá a una igual con la que compartir la vida, y me imagino que tu quieres a un hombre sano que te haga feliz.
Me preocupa que muchas jóvenes no diferencien entre una relación sana y una que no lo es.

Resumiendo y centrándonos ¿Qué malos tratos hay en 50 sombras de Grey?

Empezamos describiendo unas características básicas de los malos tratos: hay acoso, intimidación y aislamiento de la mujer. ¿Te suena?. Te pongo ejemplos:
Christian sigue y persigue a Anastasia, aparece en lugares inusuales, utiliza un teléfono y el ordenador para rastrear su paradero, la intimida, y la aísla haciéndole firmar un contrato para que no hable de su relación, limitando así su vida o contactos sociales.
Con respecto a la intimidación:   Christian inicia la mayoría de los encuentros sexuales cuando está enfadado, rabioso o preocupado y Anastasia reacciona con una sensación de amenaza constante (“tengo el estómago revuelto por las amenazas de Christian”), con alteraciones de la identidad (se describe a sí misma como “un fantasma pálido y angustiado”) y gestiona la relación en una situación estresante (tiene conductas para “no complicar las cosas”, como callarse información sobre su vida social para evitar que Christian se enfade). De este modo, Anastasia pierde su poder y queda atrapada en la relación, concluye un experimento de la universidad de Ohio.

Algunas pueden pensar que no hay que darle importancia a estas historias, que esto tan solo pasa en las películas o novelas. Pero cuidado: lo que se lee o ve puede influenciarnos sin que nos demos cuenta. En este sentido se preguntaba alguna de vosotras si existe alguna relación entre lo que se lee y se lleva a la realidad. Pues os cito a un experto: “Aunque hay pocos estudios empíricos que documenten consecuencias dañinas entre quienes leen novelas con un contenido controvertido, quienes lo han investigado sugieren que los individuos regularmente alteran sus creencias y actitudes en el mundo real como respuesta a la comunicación a través de la ficción”. Algún libro o película te habrá influido, ¿verdad? Es que aprendemos interiorizando lo que vemos en el entorno; el niño aprende por imitación.

¿QUE OPINÁIS?


lunes, 26 de enero de 2015

¿Que es el amor? Eros y Agape

Seguramente en más de una ocasión te has preguntado que es verdaderamente el amor y  porque todos los amores que nos muestran como ideales son tan dramáticos, y que es verdaderamente el amor, en la televisión, las canciones, series y películas nos muestran solo un solo tipo de amor, cuando en realidad Existen dos clases de amor que son muy opuestos: EROS Y AGAPE.
El contraste entre eros y ágape nos permite entender nuestro dilema cuando buscamos ambas clases de amor de una sola vez, en una sola relación con una persona.
Cada clase de amor también carece de algo muy valioso, que solo la otra puede ofrecer
El primero es aquel amor apasionado lleno de emociones, inestable, loco, aventurero. Mientras el segundo describe una relación estable, comprometida que  a veces parece rutina... libre de pasión, que se muestra entre dos individuos que se quieren profundamente.

El amor eros
En el amor eros, el verdadero amor es un anhelo consumidor y desesperado por el ser amado, a quien se percibe como diferente, misterioso y elusivo. La profundidad del amor se mide por la intensidad de la obsesión por el ser amado. Hay poco tiempo y atención para otros intereses o propósitos, debido a que se concentra tanta energía en recordar encuentros pasados o imaginar otros futuros. A menudo hay que vencer grandes obstáculos y, por lo tanto, en el verdadero amor hay un elemento de sufrimiento. Otro índice de la profundidad del amor eros es la voluntad de soportar el dolor y las penurias por el bien de la relación.
El amor ágape
El amor ágape es una sociedad con la cual dos personas que se quieren están profundamente comprometidas. Esas personas comparten muchos valores, interés y objetivos básicos, y toleran de buen grado sus diferencias individuales. La profundidad del amor se mide por la confianza y el respeto mutuos. La relación permite a cada integrante de la pareja ser más expresivo, creativo y productivo en el mundo. Hay muchas alegrías en las experiencias compartidas, pasadas y presentes, al igual que en las venideras. Cada integrante de la pareja ve al otro como su amigo más querido. Otra medida de la profundidad del amor es la voluntad de verse a sí mismo con honestidad a fin de promover el crecimiento de la relación y la profundización de la intimidad. Al verdadero amor se asocia sentimientos de serenidad, seguridad, devoción, comprensión, compañerismo, apoyo mutuo y bienestar.
La cultura y los medios de comunicación constantemente nos rodean y saturan nuestra conciencia confundiendo así estas dos clases de amor. Nos prometen de mil maneras que una relación apasionada (eros) nos traerá plenitud y satisfacción (ágape). Es así como mezclamos el amor eros con el amor ágape pensando que sufrimos o nos permitimos sufrir porque amamos al otro.
El amor ideal sería el amor ágape, pero cuando alguien ama demasiado el amor eros es el que predomina y le hace creer que encontrara el amor ágape buscando el amor eros. El resultado solo puede definirse como constante sufrimiento. De manera que las personas llaman amor a algo que en realidad no lo es, el amor genuino es el amor ágape y no la mezcla de ambos y mucho  menos el amor eros.

Texto sacado de  Norwood, Robin. “Las mujeres que aman demasiado” 

¿Por que a algunas mujeres les parecen ABURRIDOS los HOMBRES BUENOS ?

Si la relación que tuvimos con nuestros padres fue esencialmente sana, con expresiones adecuadas de afecto, interés y aprobación. Entonces como adultas, tendemos a sentirnos cómodas con personas que engendran sentimientos similares de seguridad, calidez y una dignidad positiva. Y tenderemos a evitar gente que nos haga sentir menos positivas con respecto a nosotras mismas a través de sus criticas o de su manipulación para con nosotras. Su conducta nos resultara repelente.

Sin embargo si nuestros padres se relacionaron con nosotros de manera hostil, critica, cruel, manipuladora, dictatorial, demasiado dependiente, o de otras formas inadecuadas, eso es lo que nos parecerá correcto cuando conozcamos a alguien que exprese, quizá de manera más sutil, matices de las mismas actitudes y conductas. Nos sentiremos cómodas con personas con quienes se recrean nuestros patrones infelices de relación, es lo que conocemos, y tal vez nos sentiremos incomodas e inquietas con personas apacibles, más amables o más sanos en otros aspectos.

También es posible que te suceda que  ante el desafío de intentar cambiar a alguien, de intentar hacer feliz a esa persona o de ganar afecto o aprobación reprimidos, tal vez, simplemente nos sintamos aburridas con gente más sana, que no nos suponga un reto. A menudo el aburrimiento encubre sentimientos leves e intensos de malestar, que algunas mujeres tienden a sentir cuando no están en el papel de ayudar.

viernes, 4 de julio de 2014

DISCUSIONES DE PAREJA. Expectativas frustradas.

Podríamos hablar de muchos tipos de discusiones de pareja, pero hoy nos vamos a centrar en uno de los problemas más comunes: las expectativas, tanto las expectativas irreales sobre nuestra pareja, como la expectativa de lo que es para nosotros una pareja. 
Antes de seguir leyendo te propongo que te responda a estas cuestiones y las pongas en común con tu pareja:
¿Qué es para ti una pareja?
¿Qué espera de tu pareja en concreto?

    Empezamos por la expectativa de lo que nuestra pareja tendría o debería de ser/hacer/sentir…y cuando esto que esperamos no sucede, es decir nuestras expectativas no son cumplidas, nos frustramos, defraudamos y nos sentimos decepcionados. Esto es algo que sucede en ambos lados de la pareja, el otro seguramente tiene expectativas hacia ti, que no son satisfechas.

    Existen expectativas características para tu pareja en concreto pero también están esas creencias acerca de lo que es o no es una pareja y lo que se espera del matrimonio, de la convivencia, esto son ideas que se nos han inculcado desde pequeños, a través de  las películas, los cuentos, la relación de nuestros padres y otros adultos… por lo que cada uno nos formamos una idea de lo que es una pareja, que lo más seguro es que no sea la misma en ambos sentidos, y ahí empiezan muchos problemas. Esto muchas veces sucede cuando empieza la convivencia o el matrimonio, cuando de dos versiones, de dos expectativas acerca de la relación hay que unirlas y crear un nuevo guion entre los dos y negociar, cuando estas diferencias no son muy marcadas, y solo es necesario consensuar en algunas cosas cotidianas es más fácil, pero si las diferencias son mas básicas y mas profundas, puede ocasionar dificultades en la relación mucho mayores, sobre todo si no se está abierto a aceptar la visión diferente del otro sin que esto conlleve mucha angustia.

    Las diferencias, en la idea de lo que es una relación, viene muchas veces marcado por la familia en la que nos hemos criado, por el circulo, por el nivel socio cultural, si estos son muy distintos las diferencias serán más grandes, pero no irreconciliables. Es cuestión de reajustarse.
Pero también vienen marcadas por el género. En general las mujeres esperamos unas cosas de la relación que seguramente no sea lo mismo que lo que espera un hombre.

Esto de lo que hablamos es un poco general, pero esta claro que cada uno tiene su idea de pareja que hay que repasar y poner en común con la pareja para no crear expectativas irreales que nos hacen daño. Y no empezar a demandar de manera irracional lo que tu pareja debería satisfacerte.
Si empezamos a demandar de manera irracional y exigente solo provocamos frustraciones, enfados, rencor e irritabilidad en la relación. Si yo pienso con frecuencia que nuestra pareja no nos da lo que debería darnos, probablemente me sienta triste enfadada, irascible y deprimida y empiece a hacer críticas, a reclamar de manera directa o indirecta eso que yo creo que debería de darme.

Algunas de estas creencias irracionales sobre la pareja son:
  
·   “Mi pareja me tiene que dar todo el afecto que necesito, en el momento en que lo necesito y de forma espontánea”
·   “Mi pareja debería atender a cada una de mis necesidades y pedidos, sin  que ello signifique ningún esfuerzo”.
·  “Si me amara, se daría cuenta de todo lo que pienso y siento sin que yo le mencione nada”
·  “Si me amara me daría todos los gustos y haría todo lo posible para que sea feliz.
·  “Mi pareja nunca debería enfadarse conmigo”.
·  “Si mi pareja me amara, debería tener ganas de estar siempre juntos”.
·  “Mi pareja debería ser siempre honesta, abierta y directa conmigo”.
·  “Mi pareja debería estar siempre de acuerdo en todo”
·  “Si no me gusta como es, lo/a puedo cambiar”
·  “Mi pareja debería escucharme cada vez que yo necesite hablar o este de mal humor”.
·  “Mi pareja debería estar siempre dispuesto a resolver los conflictos, en el momento en que yo quiera hacerlo”.
·  “Mi pareja debería ser incondicional en todo momento”.


    Todos estos ejemplos tienen en común que están formulados desde la demanda, la exigencia, y si eso no sucede se terribiliza la situación y hasta se puede llegar a pensar en una posible separación, por sostener erróneamente y de forma irrealista que el otro debe siempre comportarse como yo espero y quiero. El significado que muchas veces damos a estas creencias distorsionadas, está asociado a que “Si el otro no se comporta como yo quiero, entonces eso significa que no me quiere, no me valora o no me respeta lo suficiente” cuando, en realidad, esto no es así, no es realista pensar que el otro debe ser como yo espero, ya que su conducta puede responder desde otro lugar

    Darnos cuenta de la influencia que tienen estas creencias distorsionadas y expectativas irreales en nuestra vida de pareja es muy importante, dado que pueden generar mucha inestabilidad y llegar a deteriorar considerablemente una relación;
es muy común demandar que el otro  debe ser “siempre” y “absolutamente” amable, sensible, dulce e incondicional. El problema es “demandar y creer que es terrible si eso no sucede. Si uno fuera realista no demandaría que el otro se comportara “siempre” de la manera en que deseamos. ya que la emoción que esta frustración nos genera es depresión, ira, ansiedad...


Y COMO PODEMOS MEJORAR ESTE ASPECTO?
  • Reflexionar acerca de lo que nosotros mismos le damos a nuestra pareja, como le  pedimos las cosas, sin esperar que sea siempre el otro el que tiene que entendernos, ayudarnos y ceder ante nuestras demandas afectivas.

  • Tener en cuenta cómo esta mi pareja en el momento en que yo le reclamo ayuda, presencia o cariño; no esperar a que renuncie a su vida personal y me coloque en el centro de su existencia; el momento de la interacción no necesariamente tiene que coincidir siempre con mi ahora.

  •  Responsabilizarme de mis frustraciones personales, sin esperar que el otro le de sentido a mi existencia. Hacerse cargo de uno mismo y procurar buscar la felicidad en nosotros.

  • Reconocer que nosotros mismos nos equivocamos frecuentemente, más allá de que mi pareja también lo haga.

  • No transformar el deseo en demanda. Es sano esperar que nuestra pareja conecte de la mejor manera posible con nosotros, la idea es no transformar esos deseos y  preferencias en demandas absolutistas. 

  • Tener presente que una relación raramente puede progresar espontáneamente de una manera mágica si no se trabaja activamente para mantener el vínculo y el afecto con el que frecuentemente se comienza.

  •  Aceptar que muchas de las conductas de nuestra pareja no nos gustan, pero que no es perfecto y tiene su personalidad y su manera de ser y ver las cosas, no podemos pretender que sea igual que nosotros.

  •  Comprender que no es así para fastidiarnos sino que fue educado de una manera y es de un genero concreto

domingo, 1 de junio de 2014

DIFICULTADES EN EL AMOR











Tengas o no pareja seguro que en alguna ocasión has sentido que tenias problemas en este ámbito, te propongo observarte y ver que te resuena de este articulo.
LAS DIFICULTADES EN EL AMOR SE CONCRETAN EN DOS GRANDES APARTADOS:

  • La falta de amor a sí mismo/a.
  •  No saber dar y recibir amor en relación a los demás. El amor a sí misma/o es un aprendizaje básico.
No se puede dar lo que no se tiene, ni enseñar lo que no se sabe. Ante el miedo a ser calificados —equívocamente— de “narcisistas” o “egoístas”, nos hemos mantenido alienados de nuestro propio cuerpo, desconocedores de nuestros ritmos y nuestras necesidades sin saber tratarnos bien, querernos, ni respetarnos. En última instancia, amarnos significa reconocer nuestra dignidad de personas y el derecho de vivir en condiciones de dignidad, con nuestros límites, nuestra historia y nuestro ritmo de desarrollo.
El amor y el respeto a sí mismo/a ayuda a amar y respetar a los demás. La persona que no se ama tiene dificultades para aceptar ser amada gratuitamente; cuando se le ama no se lo cree y de un momento a otro espera ser abandonada, ya que no se considera a sí misma como valiosa.

Seguramente no nos damos cuenta, pero nuestra autopercepción trasciende al exterior de una u otra forma: por nuestros gestos, por nuestros actos. Es como si lleváramos un cartel colgado que dijera “merezco” o “no merezco” y con ello colaboramos a encontrar relaciones que confirman y mantienen estas creencias profundas

Alguien que se percibe como no digna/o de amor, fácilmente crea dependencias de quien se lo ofrece.

La dificultad en recibir conlleva asimismo una dificultad en dar porque, al no permitirse recibir, la persona se siente permanentemente carenciada, y vacía.
A otras personas, por el contrario, el amor les ayuda en un camino de crecimiento personal, les abre perspectivas de libertad e impulso para desarrollar su creatividad, introduciéndose en espacios desconocidos e incluso mágicos.

En el proceso amoroso existen muchos elementos que están interactuando a la vez y que en gran medida son inconscientes, lo que facilita la creencia de que casi somos ajenas/os a nuestras vivencias amorosas y al rumbo que se genera en nuestra vida.

Cuando hablamos del amor el término puede sugerirnos muchas cosas y quizás también muchas confusiones. No todo el mundo entiende o siento lo mismo.
¿Qué entiendes tú por amor?
Escribe en los comentarios las primeras palabras o frases que te vengan a la cabeza, sera interesante ver las diferentes percepciones de cada uno. Animate

Fragmento sacado del libro VÍNCULOS AMOROSOS de FINA SANZ

viernes, 17 de junio de 2011

¿SOY DEPENDIENTE EMOCIONAL?

Son muchas las personas que dependen emocionalmente de su pareja o de otra persona y no son conscientes de ello. Quizá te identifiques con la necesidad de tener una pareja y si tu relación fracasa buscas otra rápidamente.  Darse cuenta y poner remedio puede ahorrarte muchos sufrimientos.

El amor hacia uno mismo debería ser incondicional pero para muchas personas está condicionado a la opinión de los demás. Es un patrón aprendido y estable de conducta, que afecta a gran parte de nuestra vida social.
Si nos centramos en la dependencia hacia una pareja, podríamos llamarlo también “adicción al amor “que es como cualquier otra adicción, hace que la vida de la persona adicta gire en torno al objeto amado (la pareja). Su bienestar personal estará en función de la satisfacción que le produzca su pareja, buscará continuamente estar en su presencia y sufrirá cuando no está cerca de ella. Las rupturas amorosas las vivirán como un gran trauma, y tendrán la necesidad irrefrenable de recuperar la relación o buscar una nueva pareja.

¿Cómo podemos saber si somos emocionalmente dependientes o si podemos llegar a serlo en algún momento de nuestra vida?

RASGOS CARACTERISTICOS DE PERESONAS CON DEPENDENCIA EMOCIONAL:
ü  Baja autoestima. La autoestima es la valoración que hacemos sobre nosotros mismos. Se forma con las experiencias que tenemos a lo largo de la vida. Las personas emocionalmente dependientes tienen una baja autoestima. A veces pensamos que No somos buena compañía: Achacamos a nuestros defectos "que no podemos cambiar" el motivo por el cual los demás no nos quieren más. Por más divertidas e ingeniosas que nos mostremos no es suficiente. Nos decimos cosas como: "Si yo fuera más guapa" "Si hubiera estudiado esto o lo otro"
ü  Necesidad excesiva de aprobación. Muchas personas sienten la necesidad de ser aprobados constantemente por los demás y si esto no ocurre lo perciben como algo negativo. Lo que los demás piensen influirá de forma decisiva en cómo se van a percibir a sí mismos. Si los demás aprueban sus conductas y pensamientos se sentirán bien, pero si no lo hacen, lo percibirán como algo muy negativo.
ü  Miedo al abandono. Muy relacionado con los conceptos anteriores. Las personas con miedo al abandono creen que si los demás deciden terminar con las relaciones (amistad, pareja, etc.) no encontrarán a nadie que pueda sustituirlos. Perciben el abandono como algo horrible
ü  Sientes que siempre das más: que haces muchos esfuerzos y sacrificios para que todo vaya bien y se te quejas de que nunca recibe el mismo trato.
ü  Amar significa sufrir: Lloramos mucho cuando estamos solas. Creemos que los demás sólo miran por si mismos, mientras nosotras siempre nos mostramos cariñosas, generosas y comprensivas.
ü  Los conflictos son dramáticos: Te parece terrible que alguien se enfade contigo, te culpa y acabas cediendo por miedo a que te rechacen o abandonen. Te responsabiliza totalmente de que las relaciones vayan bien.
ü  Nos obsesionamos con las discusiones: Nos produce ansiedad y justificamos una y otra vez lo que dijimos. Imaginamos conversaciones nefastas en las que se nos critica duramente. Nos sentimos agotadas y desesperanzadas.
ü  Sobrevaloramos el potencial de personas que nunca nos han demostrado que de verdad tengan esas cualidades. Nos gusta pensar que vemos más allá de lo que ellos son ahora y de lo que saben de si mismos.
ü  Antepones las necesidades de los demás a las tuyas propias. Te cuesta expresar opiniones personales contrarias al resto, así como reclaman o exigir tus derechos. Simplemente te dejas guiar por lo que crees que se espera de ti para poder conseguir el cariño que tanto necesitas. Asimismo, haces todo lo que su pareja o la persona de la que dependen, les pida.
ü  Nos rodeamos de personas con problemas, reales o psicológicos, porque nos sentimos bien "ayudándoles". Escuchamos a todo el mundo porque "nos necesitan", y nos jactamos de dar confianza, aunque muchas veces nos sentimos obligadas y otras necesitamos que nos vampirizen.
ü  Queremos cambiar a los demás: Pensamos que serán mucho más felices con otra forma de pensar y actuar. Intentamos constantemente razonar con la otra persona sobre cómo debería ser y nos decepcionamos a nosotras mismas si no cambia.
ü  Suele acompañarnos la sensación de soledad: Estando con otras personas a veces nos parece estar "fuera" y la mayoría que "no les interesa conocernos de verdad".
ü  Necesitamos tener pareja: Si no tenemos, soñamos cómo será y creemos que no hallaremos la felicidad hasta encontrarle. Si conocemos a alguien que nos gusta soñamos que somos su mujer perfecta y que nos dice lo especial que somos. Si logramos salir con él, nuestras conversaciones y pensamientos se centran alrededor de ese hombre. Si lo dejamos nos sentimos asustadas porque creemos que ya no podemos vivir sin él. Solemos repetir intermitentemente la misma relación varias veces.
ü  Practicamos el sexo compulsivamente: En parte, intentamos ser muy buenas amantes y nuestro placer depende de lo bien que pensemos que se lo pasa él. En muchas ocasiones, nos sentimos utilizadas, y no nos satisface "como habíamos soñado", pero no comentamos nada a nuestro amante para no defraudarle.
ü  La esperanza mágica: Nos mantiene la ilusión de que en algún futuro cercano todo cambiará; que nuestro patrón de conducta, con el que hoy sufrimos, un día nos hará felices; y que lo único necesario es seguir esforzándonos.

¿DÓNDE ESTÁ EL ERROR?

Los dependientes emocionales piensan que sometiéndose a la persona o personas de las que dependen, mantendrán el cariño que necesitan. Sin embargo, podemos ver, que dada la forma de comportarse estas personas, pueden producir el efecto contrario.
La pareja debe formarse en la igualdad, donde ambos miembros den y reciban lo mismo, respetando siempre la individualidad del otro y exponiendo las propias necesidades.
La realidad es que no se puede sacar nada provechoso de estos amores, a veces mal comprendidos, sí tu relación en pareja te mantiene más en la dependencia emocional, tristeza, temor, sacrificio, nada va a cambiar, hasta que emprendas acciones diferentes en tu manera de valorar tu propia estima. De lo contrario, continuarás minando tu autoestima y tu valor personal al tiempo que aumentando esa dependencia emocional.
Si te identifica con la mayoría de las frases, te puede venir bien leer "Las Mujeres que Aman Demasiado", acudir a terapia individual o de grupo, hacer cursos para mejorar tu autoestima, de asertividad... y recuerda que tu bienestar va primero.

Saber identificarlo y buscar ayuda puede mejorar mucho tu calidad de vida.

Si crees que te puedo ayudar no dudes en ponerte en contacto conmigo, es el primer paso para sentirte mas feliz. Puedes llamarme o escribirme al 616299382 o paoladelgado.psico@gmail.com




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